Mi primera experiencia con un E-Boy
- 1Mi primera experiencia con un E-Boy (este capítulo)
- 2Mi primera experiencia con un E-Boy pt.2
A inicios de 2025, conocí a un chico por Facebook. Entre pláticas cotidianas, salieron a relucir nuestras exparejas: yo le conté que había terminado mal con mi exnovia, y él me mencionó que se había separado debido a una infidelidad con su exnovio. Aunque no lo dijo directamente, dio a entender que era gay, lo que despertó mi curiosidad por conocerlo en persona, aunque aún no había suficiente confianza.
Seguimos hablando durante unos meses hasta que, en abril, todo cambió.
Entre bromas y risas diarias, me lanzó una propuesta inesperada: «Oye, ¿no te quisieras tomar una foto de nosotros desnudos de la cadera hacia abajo para mandárselo a tu ex?». Aunque me sorprendió, ya había tenido una pequeña experiencia con otro hombre años atrás y sentí una mezcla de nervios y emoción, especialmente porque él me parecía atractivo con su cabello rojizo, delineado y labial rojo. Lo pensé unos minutos y terminé aceptando. Me pidió mi número y ubicación con la condición de que yo le indicaría el día del encuentro.
Aproveché las vacaciones de Semana Santa para planear la visita. Mientras, el chico me avisa que llegaría en menos de diez minutos; mientras tanto, preparé la habitación, me di un baño rápido y salí a esperarlo.
Cuando llegó, se pasó de largo por error, así que tuve que salir a buscarlo. Lo saludé y le aclaré que la visita sería breve por discreción con los vecinos. Al entrar, platicamos un momento y le ofrecí agua mientras él se retocaba el maquillaje. Verlo hacer eso me puso tan nervioso y alterado que terminé excitándome por completo. El simple hecho de pensar que quizás lo besaría hacía que no pudiera controlarme.
Cuando terminó de arreglarse, le propuse ir a la habitación. Se sentó en la cama y me miró con esa complicidad de quien sabe exactamente lo que el otro desea. Cruzó las piernas y se pasó lentamente la lengua por el labio superior. En ese instante perdí el control, me acerqué a él y lo besé.
Poco a poco fuimos quitándonos la ropa: primero las playeras, luego los pantalones, los tenis y los lentes. Ya solo en ropa interior, empezamos a frotarnos mutuamente mientras exhalábamos con total excitación, hasta que, al mismo tiempo, terminamos por bajarnos la ropa interior.
Me empujó hacia la cama y, completamente entregado a la excitación, me dejé llevar por completo. Me hizo el mejor sexo oral: recorría cada rincón con su lengua, me mordía levemente y lamía los costados con una destreza increíble. Justo cuando estaba a punto de correrme, se detuvo y se subió encima de mí para besarme con pasión. Nos abrazamos con fuerza mientras frotaba mi miembro contra el suyo, provocando que termináramos viniéndonos los dos al mismo tiempo.
Cuando terminamos, el chico tomo un rollo de papel que tenia en una mesita de noche, se limpio, y me paso el rollo. Comencé a limpiarme y me vestí rápidamente, y cuando se dio la vuelta aquel chico, como si me hubieran empujado, fui detrás de el, donde le di un beso en el cuello, el se dio vuelta sonriendo, y diciéndome como broma, que no nos tomamos la foto, yo solo alcance a soltar una pequeña carcajada, y le dije que quizás después, dando a entender, que habría mas situaciones así
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