Mi primera vez

Qué tal, amigos. Soy nuevo en esto.
Hace unos meses me despertó la curiosidad por sentir una verga en mi huequito. Soy flaquito y tengo 19.
De donde soy, las personas son muy prejuiciosas y chismosas, por eso no me gustan los de mi edad, ya que soy de clóset.
Entonces, en un día de calentura, me descargué la app amarilla y enseguida me salió un maduro de 50 años, lo ideal porque, encima de todo, tengo fantasías con maduros. Nos pusimos a platicar y, después de un rato, me envió nudes. Tremenda verga morena, era enorme. Sabía que eso me dolería demasiado. Me mandó su ubicación y me dijo que esperaba que pudiera ir antes de que llegara su esposa.
Con miedo, me metí a bañar, depilé mi cuerpo y me robé una tanga nueva con etiqueta de mi madrastra. Estuve un rato asustado, pensando si ir o no, pero tenía tanta curiosidad que, terminando de arreglarme, fui.
Al llegar, era una casa con techo de teja y alrededor criaba animales (vacas, gallinas, etc.). Salió de su casa y me invitó a pasar. Entramos justo a un cuarto y, en cuanto entramos, se sacó la verga.
Estaba enorme, hasta brillaba. Era tan gruesa y larga que no la abarcaba con mis manos.
Seguramente puse cara de susto porque se comenzó a reír, diciéndome:
—Tócala, no pasa nada. ¿Es la primera vez que ves una verga así?
Solo moví la cabeza diciendo que sí cuando me tomó fuerte para que me hincara. Comencé a besarle la cabeza y a lamerla temerosamente (era la primera vez que veía una verga que no fuera mía). Cuando acordé, me dio un empujón metiéndola a mi garganta. Me excité y comencé a desnudarme. Justo enfrente había un espejo por el que podía verme.
Ahí estaba, como toda una putita, hincada frente a mi macho con su verga golpeando mi garganta.
Estaba tan caliente que me levanté y me empiné frente a él, frotando su vergota en la entrada de mi hoyito y, a la vez, dándome piquetes. Imploraba por sentir su verga dentro de mí. Me preguntó que si estaba seguro de entregarle mi primera vez. Moví la cabeza diciendo que sí. Se puso un condón y sacó un lubricante. Comenzó a meter un dedo, después otro, y así hasta que me fue dilatando. Yo ya sentía mi hoyito palpitando, quería más. Me comenzó a dar piquetes más profundos. Sentía cómo se atoraba y comenzaba a dolerme un poco. Cada vez los piquetes eran más profundos.
Apenas me entraba un poquito abajo de la cabeza. Ahí estaba, excitadísimo, viendo todo por el espejo. Solito me empujé para clavármela toda.
—Ahhh, ¿con que la querías toda? Me saliste bien putita. Ahora te la vas a tragar toda. ¿Te gusta? ¿Quieres?
Contesté:
—Sí, papi, soy tu putita. Mira cómo me tienes ensartado.
De inmediato comenzó a darme más duro. No podía más, me temblaban las piernas y me dolía, pero un dolor rico, y sentía cómo su verga pegaba por dentro de mi ombligo.
—¿Qué, putito? ¿Ya no aguantas la verga? Mira cómo te quedó el culo de abierto. Así se educa una puta.
—Sí, papi, así. Qué rico me abres la cola.
No paró en más de media hora. No tenía noción del tiempo y sentía como si fuera una eternidad.
Hasta que después de un rato me comencé a venir. Estaba excitadísimo, unos disparos enormes de leche. Me la sacó y me puso de rodillas. Se quitó el condón y me dejó toda su leche calientita en mi garganta. Me dio vergüenza, me levanté, me cambié rápido y me fui.
Al llegar a mi casa, me empiné frente al espejo. No lo podía creer, tenía el culo rojo y boquiabierto. Me sentía vacío, como si algo me faltara. Me tomé unas fotos con el culo abierto y se las envié a mi nuevo macho.
Seguí mensajeando con él un par de semanas más y nos vimos en otras ocasiones. Después les contaré…
Spoiler: actualmente eliminó su cuenta en la app amarilla y no he podido comunicarme con él. Quiero seguir cogiendo, pero me da miedo buscar otro macho.
3 Comentarios
Rica experiencia y buen relato
Que rico relato ,como te cogió el maduro y como te dejo.
😍😍😍😍😍😍😍😍😍