Confesiones del boricua – Parte II
Después de haber estado con mi mejor amigo, se volvió como una adicción. Pero era más que nada después de ir al gimnasio. Nos quitábamos la ropa y era algo que no podíamos evitar. Ver nuestros cuerpos era lo que encendía toda esa llama de pasión. Nos besábamos, nos lamiábamos…