Una Perversa III
Tercera parte… Almuerzo y entrenamiento. Cuando él salió de bañarse, vio la ropa que le tenía y no protestó, solo quedaba perdido mirándome a mí, con su polera mientras comía un chocolatito como si estuviera lamiendo un pene. Él reaccionó de inmediato y pum, otra erección… Se acercó a mí…