Torneo De Mamadas: Capitulo 1
🇨🇱 Chile💑 Relatos hetero✍️ RelatosMorbosos📅 septiembre 11, 2026

Torneo De Mamadas: Capitulo 1

Torneo De Mamadas: Capitulo 1

CAPÍTULO 1 — LAS CONCURSANTES**

Claudio Monterrey tenía treinta y ocho años y una vida armada a golpes de exceso. Heredó de su padre una de las empresas de relojes más grandes del país, con sucursales en Europa, Asia y Medio Oriente. El dinero nunca fue el problema. Mansiones que casi no pisaba. Yates que usaba solo para follar. Autos que cambiaba cada seis meses. Sirvientes que aparecían antes de que terminara de pensar lo que quería.

Lo que lo mantenía despierto no era el lujo. Era el morbo.

Durante años usó la fortuna como arma. Prostitutas de alto nivel llegaban al penthouse ya depiladas, perfumadas y con la instrucción clara: no hablar de más, no fingir, tragar todo. Mujeres “normales” a las que les ofrecía sumas absurdas por una noche, por una tarde, por dejarse filmar mientras le chupaban el pene o por traer a una amiga y turnarse. Pagaba para que se corrieran encima de relojes de cientos de miles de dólares. Para que le dejaran marcas de dientes en los muslos. Para que le hablaran sucio mirándolo a los ojos. Siempre subía la apuesta: más saliva, más profundidad, más riesgo de que alguien lo descubriera.

Y aun así cada orgasmo llegaba más rápido y se iba más vacío. Como si el cuerpo ya conociera el truco y se negara a sorprenderse.

Esa tarde estaba en el despacho del piso 42. Puerta cerrada. Persianas a medio bajar. El traje todavía puesto, la bragueta abierta. Dayana —su sirvienta más fiel, la única que no hacía preguntas— tenía la mano derecha rodeándole la cabeza del pene y la izquierda masajeándole los huevos con esa calma profesional que a él ya le aburría. En la pantalla del teléfono pasaban fotos guardadas: caras, bocas, cuerpos que ya había usado meses atrás. El pene estaba duro, grueso, la cabeza brillante de líquido. Dayana subía y bajaba despacio. Los huevos se le tensaban cuando ella rozaba un punto exacto. La cabeza de Claudio, en cambio, seguía fría.

*Otra vez lo mismo.*
*Siempre lo mismo.*

La idea no llegó suave. Llegó como un fogonazo.

¿Y si publico un anuncio? Una fortuna absurda. Dieciséis mujeres. Un mes encerradas. Eliminación directa. Una contra una. La única prueba: pelearse la boca por su pene.

Se quedó quieto un segundo, con la mano de Dayana todavía alrededor. La excitación le subió densa, más sucia que cualquier video. Agarró la nuca de Dayana y la bajó de un tirón. Le metió el pene hasta el fondo, brusco, rápido, imaginando el salón, las dieciséis de rodillas, el olor a saliva y a nervios, el sonido de dos gargantas peleando por tragarlo más profundo, más tiempo, más asqueroso. Imaginó empujones de hombro, babas cayendo al mármol, alguien llorando de esfuerzo y no soltándolo igual.

Se corrió en menos de un minuto. Chorros espesos se le escaparon por la comisura de Dayana y le mancharon el pantalón. Jadeó. El pene le palpitaba en la boca de ella. Sonrió.

Esa misma noche organizó todo. Dayana, de rodillas todavía, limpiaba con dedicación cada mancha del traje.

El anuncio salió en foros discretos y en páginas de alto nivel. El texto era clínico. El premio no:

*Se buscan 16 mujeres entre 18 y 35 años para un evento privado de un mes. Competirán 1 vs 1 en rondas eliminatorias. La única prueba: luchar entre ambas por chupar el pene del anfitrión el mayor tiempo posible. Gana la que lo haga correr y reciba más semen. La campeona se lleva 10 millones de dólares en efectivo. Confidencialidad absoluta. Viaje, hotel y gastos cubiertos.*

En menos de cuarenta y ocho horas había cientos de postulantes. Currículums. Fotos desnudas. Videos cortos metiéndose un dildo hasta que se les cerraban los ojos. Cartas explicando por qué merecían el puesto.

Claudio las revisó una por una en el mismo despacho, el pene otra vez duro dentro del pantalón. Descartó sin piedad: las que escribían sin hambre, los textos aburridos, las caras repetidas, las que pedían contrato notarial, las que no le movían ni un pulso. Se quedó solo con las que le activaban algo más oscuro.

La mirada hambrienta.
La boca grande.
La necesidad real de plata.
O el morbo puro.

Dieciséis.

Las tenía.

La lista oficial de las participantes estaba lista.

Postulación 1 – Sofía, 29 años

Asunto: Postulación oficial – Sofía – Carabinera

Hola Claudio.

Me llamo Sofía, tengo 29 años y estoy en carabineros desde los 18. Siempre fui de las mejores de mi generación: disciplina, fuerza, resultados. Hasta que un día ayudé a dos compañeros que estaban metidos en algo sucio. No te voy a dar detalles porque no corresponde, pero la investigación interna ya empezó y yo voy a caer. Si no hago algo rápido, puedo terminar presa. Necesito los 10 millones. Con ese dinero le pago a quien tenga que pagarle para que desaparezca todo rastro de mi nombre y me voy del país a empezar de cero. Sin deudas, sin uniforme, sin miedo.

No vengo a mendigar. Vengo a competir.

Tengo el cuerpo que ves en el video: morena, voluptuosa, tetas pequeñas pero firmes, estómago un poco suave (me gusta así), y un culo pesado, de buenas nalgas y caderas anchas que se mueve solo. Estoy soltera. He tenido varias parejas y todas, sin excepción, me han dicho que chupo como nadie. Sé usar la lengua, sé apretar la garganta, sé babear sin vergüenza y sé mantener el ritmo aunque me duelan las rodillas. No soy una actriz. Soy una mujer que se entrega completa cuando tiene un objetivo.

Material enviado: VIDEO
Ocultael rostro. Empiezo vestida completa de carabinera: camisa, pantalón, cinturón, todo. A medida que avanza el video se va quitando la ropa despacio mientras se acaricia. Cuando esta desnuda se da la vuelta, abre sus nalgas con las dos manos y muestra el ano bien cerrado. Después se gira otra vez, se arrodilla frente a la cámara y dice exactamente esto:

“¿Te gustaría que te la chupe delicioso mientras ves mi cuerpo entero… y te trago hasta la última gota? Si me eliges, no te voy a fallar. Voy a pelear cada ronda como si me fuera la libertad en ello… quiero ganar».

Postulación 2 – Luna, 35 años

Asunto: Luna Vale – Ex actriz porno – Quiero demostrar que todavía sé

Claudio.

Soy Luna Vale. Sí, esa. La que hace unos años se tragaba penes en cámara como si le fuera la vida. Hoy tengo 35 y las productoras ya no me llaman. Dicen que estoy “pasada”. Mis fans también se callaron. Me duele el orgullo más de lo que te puedes imaginar. Amaba ese trabajo. Era buena. Era de las mejores en garganta profunda. Y ahora me miran como si ya no sirviera.

Por eso estoy aquí.

Quiero los 10 millones para crear mi propia productora. Y quiero que veas con tus propios ojos que esta boca todavía puede dejar a un hombre temblando.

Mi cuerpo está operado, sí. Tetas y culo hechos a medida, piel tersa, cintura marcada. Cara rubia, tono de piel intermedio. Sé exactamente cómo calentar a un hombre desde el primer segundo: miradas, voz, saliva, ritmo. En mis mejores años mi especialidad era desaparecer el pene completo hasta los huevos y mantenerlo ahí mientras el tipo se corría directo a mi estómago. Te deje un video míralo completo. Después decide si todavía crees que tengo edad de sobra… o si quieres que te demuestre en persona lo que esa compilación solo sugiere.

Estoy lista para pelear. Y estoy lista para ganar.

Luna Vale.

Material enviado: VIDEO
un video de 1 hora y 34 minutos. Es una compilación de las mejores mamadas de su carrera. Sin cortes ni música de fondo. Solo su boca, su garganta y el sonido de hombres perdiendo el control.

Postulación 3 – Sheila, 27 años

Asunto: Sheila “la del pelo rosa” – recién salida y ya quiero meterme en problemas otra vez

Hola, jefecito~

Soy Sheila. 27 años. Salí de la cárcel hace exactamente un mes y todavía me huelo a reja y a cloro. Entré a los 19 por matar a mi pareja de esa época. ¿Me arrepiento? Mmm… a medias. Lo que sí me arrepiento es de haber perdido tantos años adentro. Reduje la condena por “excelente conducta”. Jajaja. La verdad es más simple y mucho más rica: le chupaba el pene al presidente de la cárcel tres veces por semana, sin falta, de rodillas, a veces hasta que se me abrían las rodillas y me sangraban un poquito. Él firmaba los papeles. Yo salía antes. Trato justo, ¿no?

Ahora estoy afuera. Y quiero los 10 millones, claro… pero seamos honestas: el dinero es el premio extra. Lo que realmente me tiene mojada es la idea de pelear por un pene. De arrodillarme otra vez, pero esta vez porque yo quiero, no porque necesite un favor. Quiero babear, quiero que me usen la garganta, quiero que me corran en la cara y después me hagan tragar mientras me río. Quiero sentir esa adrenalina de nuevo. La misma que sentía cuando el guardia abría la puerta de mi celda y yo ya sabía lo que tenía que hacer.

Mi cuerpo está tatuado por todos lados, un poco marcado por los años adentro, pero sigue rico y disponible. Pelo rosa chillón (no pienso cambiarlo nunca). Cara de loca. Boca de puta profesional. Sé chupar lento cuando quiero torturar, rápido cuando quiero que te desesperes, profundo hasta que se me llenen los ojos de agua, con dientes suaves, con lengua ancha, con lágrimas y con sonrisa. Sé aguantar. Sé pedir más. Sé convertirlo en un juego.

El video que te mando dura 45 minutos. Soy yo, sola, chupando un pepino de todas las formas posibles. De rodillas. De espaldas. Mirando a la cámara con esa sonrisa de “te voy a comer entero”. Babas cayendo hasta el pecho. Metiéndomelo tan profundo que se me cierran los ojos y se me escucha la garganta protestar. Sin parar. Sin descansar. A veces me río con el pepino todavía adentro. A veces le hablo como si fueras tú.

Si me eliges, no voy a pelear solo por la plata.
Voy a pelear porque me gusta.
Porque me prende.
Porque después de tantos años chupando por necesidad… ahora quiero chupar por puro vicio.

Y créeme, jefecito…
cuando una loca de pelo rosa hace algo por gusto,
se nota.

Te espero de rodillas.
O de pie.
Como prefieras.

Sheila.

Material enviado: VIDEO
Ella explico el video en su postulación

Postulación 4 – Cindy, 39 años

Asunto: Cindy M. – Madre soltera – Por favor no borres esto sin leerlo

Claudio:

Sé que tengo 39. Sé que el anuncio decía máximo 35. Sé que probablemente este correo termine en la basura junto con las de las otras “viejas”. Pero lo escribo igual, con las manos temblando, porque no me queda otra.

Soy madre soltera de tres hijos. El más chico tiene 7. Pago arriendo, colegio, comida, luz, agua, micro, útiles, zapatos que se rompen cada dos meses… todo. No tengo título, no tengo profesiones bonitas. Soy nana. Limpio dos casas completas de lunes a sábado, de 7 de la mañana a 8 de la noche. Llego a mi casa con las manos rotas, la espalda hecha mierda y apenas fuerzas para cocinarles algo. Y mañana se repite. Y pasado también. Si no hago nada distinto, esta va a ser mi vida hasta que me muera.

Por eso estoy aquí.

Si gano esos 10 millones, mis hijos comen de verdad. Estudian de verdad. Viven de verdad. Yo estoy dispuesta a absolutamente todo. Si tengo que llorar mientras te chupo, voy a llorar. Si tengo que babear hasta el pecho, voy a babear. Si tengo que pelear como una perra en celo contra minas de 20 años, lo voy a hacer. Si se me abren las rodillas, si se me traba la mandíbula, si me atraganto y se me pone la cara morada… no me voy a retirar. Voy a seguir. Porque no estoy compitiendo por orgullo ni por morbo. Estoy compitiendo por ellos.

Mi cuerpo ya no es el de los 18, pero todavía sirve. Soy gorda, sí, de esas que se notan las curvas de lejos: tetas enormes y pesadas, culo grande y blando, piernas gruesas y fuertes, cintura que todavía se marca cuando me aprieto el vestido. Cara bonita cuando me maquillo, labios gruesos. En las fotos que te mando me ves de todos los ángulos, sin filtro, sin pose de modelo. De frente, de espaldas, agachada, abriéndome, tocándome. Se ven los pliegues, se ve la flacidez, se ve todo. No escondí nada. Porque no vengo a venderte perfección. Vengo a venderte hambre.

No soy actriz. No soy modelo. No soy una niña que quiere emoción. Soy una madre desesperada con una boca que todavía sabe chupar y con una necesidad que ninguna de las jóvenes que te escribieron va a entender nunca. Si me das la oportunidad, te voy a demostrar que el hambre de una mujer de 39 que mantiene a tres hijos puede ser más sucia, más constante y más entregada que la de cualquiera.

Por favor…
mírame.
Aunque sea un segundo.

Material enviado: PACK DE FOTOS

Postulación 5 – Vicky, 31 años

Asunto: Victoria “Vicky” Soto – Profesora de primaria – Quiero que me miren diferente

Claudio:

Me llamo Vicky, tengo 31 años y soy profesora de primaria. Todos los días los padres del colegio me sonríen con lástima. Mi marido, el único hombre que había tenido en mi vida, me dejó por una más joven. Me quedé con un hijo, una deuda millonaria y la cara de “la pobre profesora abandonada”.

Estoy cansada de esa mirada. Cansada de que me vean solo como la mamá sufrida. Quiero plata para pagar la deuda de una vez y quiero que alguien me mire otra vez como mujer. Como boca. Como cuerpo.

Soy pelinegra, piel blanquita, cara sencilla y limpia. Cuerpo cuidado, de los que se mantienen aunque uno no tenga tiempo: pechos firmes, cintura marcada, culo redondo y piernas bonitas. Nada exagerado, pero todo en su lugar.

Material enviado: VIDEO Y FOTOS DE DOCUMENTOS
Video en la ducha. Agua corriendo, jabón, su cuerpo mojado, las manos recorriéndome despacio mientras mira a la cámara y dice en voz baja

«Si me eliges, voy a chupar como si cada centímetro de tu pene fuera la única forma de recuperar mi dignidad. Voy a pelear cada ronda con la misma disciplina con la que preparo clases… solo que esta vez el premio es dejar de ser “la pobre profesora”..

2. Las fotos de los documentos de la deuda.

Postulación 6 – Natalia, 23 años

Asunto: Natalia R. – Influencer – 147k – Necesito que esto desaparezca

Hola Claudio.

Soy Natalia, 23. Influencer de lifestyle y contenido sugerente. 147 mil seguidores. Gano bien… hasta hace tres semanas.
Se me filtró un video. No un twerk “sin querer”. Un video de verdad: de rodillas, llorando, con un dildo grueso hasta la garganta, pidiendo más. Lo grabé para un tipo que me pagaba por packs privados. El tipo lo subió a un foro y ahora me chantajea. Quiere plata o lo manda a la marca que me iba a firmar. Si eso sale, se me acaba el Instagram, se me acaba el arriendo y se me acaba la cara de nena buena.

Por eso los 10 millones. No por aburrimiento. Para comprarle el silencio, borrar el video y desaparecer el suficiente tiempo para que nadie me cruce el nombre con esa boca.
Mi cuerpo es el que vendo todos los días: flaca, tetas naturales, culo de gym, cintura chica, labios gruesos, lentes, un mechón blanco que me hice el mes pasado para “reinventarme”. Piel clara. Cara de buena. No lo soy.

Si me eliges, voy a tratar tu pene como si cada mamada borrara un frame de ese video.
Natalia.

Material enviado: VIDEO
De rodillas en un depto caro, camiseta oversized. Se la sube, se chupa los dedos, mete un dildo grueso hasta que se le llenan los ojos. Babas largas. Entre jadeos:
“Esto es lo que se filtró… pero peor. Imagina que soy yo la que te está chupando ahora. Si me corro antes que tú, pierdo. No voy a correr. Voy a tragar todo lo que me des.”

Postulación 7 – Alexa, 21 años

Asunto: Alexa V. – Estudiante de Derecho – Quiero desaparecer de su vida

Claudio:

Me llamo Alexa, tengo 21 años y estudio Derecho porque mi madre me obligó. Desde que tengo memoria ha sido exigente, comparativa y cínica. Me mide con su propia vara todo el tiempo. Me metió a la misma carrera que ella y no me deja respirar. La odio. Quiero el dinero para irme lejos, cambiar de número, de ciudad y de apellido si hace falta, y no saber nunca más de ella.

Tengo novio. Si me aceptas, le voy a mentir. Le diré que me voy de vacaciones con amigas. Él no se va a enterar de nada.

Soy rubia, cara hermosa, cuerpo pequeño pero proporcionado y delicado. Piel clara, labios rosados, pechos modestos, cintura fina y culo redondito. Sé que no soy la más voluptuosa de las que te escribieron, pero sé usar lo que tengo.

Si me eliges, voy a tratar tu pene con la misma dedicación con la que trato el pene de mi novio… eso y mucho mas.
Alexa.

Material enviado: VIDEO

Es un video casero. Esta de rodillas frente a su novio, chupándole el pene con calma y profundidad mientras él la graba. Se le escucha cada movimiento humedo, se le ven las lágrimas cuando lo mete hasta el fondo y se escucha un sonido burbujeante de saliva cada vez que sube o baja. Al final se puede ver un poco de semen saliendo por la comisura de los labios mientras ella mira a la cámara como si estuviera diciendo, fuí una niña buena?.

Postulación 8 – Cassandra, 41 años

Asunto: Cassandra R. – Entrada obligatoria

Monterrey:

No te voy a rogar. Te lo digo claro.

Revisé la computadora de mi hija (Alexa) y note que postuló a tu evento. Si ella entra, yo entro también. Tengo contactos suficientes para darte de baja si se me ocurre. No me interesa estar casada. Mi marido no tiene ni voz ni voto en esto. Voy a participar, voy a ganar, y con el dinero voy a meter a mi hija en una universidad todavía más prestigiosa. Ella tiene que aprender quién manda en esta familia.

No te mando videos obscenos. No me pongo de rodillas en cámara. Te mando una foto de red social.

Pero te dejo una cosa, Monterrey, para que no creas que vengo solo a amenazar:
sé exactamente lo que le gusta a un hombre que ya lo tiene todo, porque estoy casada con uno. Sé cuándo hablar y cuándo callar. Sé cuándo usar los dientes y cuándo solo la lengua. Sé tragar sin hacer ruido para que los hijos no se despierten. Esa disciplina, usada en tu pene, te va a durar más que cualquier niña de 23.

Si me subestimas por la edad, te vas a arrepentir. Si me dejas entrar, vas a entender por qué mi marido todavía no pide el divorcio.

Material enviado: FOTO

En la imágen aparece ella, seria, bien vestida, cuerpo cuidado y mirada que ya te está midiendo. Cualquier hombre con dos dedos de frente le tendría miedo a esa mirada.

Postulación 9 – Florencia, 26 años

Asunto: Flor… otra vez yo

Claudio…

Ya sabes quién soy. Reconocí el nickname de inmediato.

Hace dos años me dejaste. Yo tenía 24. Vivía con mis papás, auto viejo, regalos chicos. Tú me diste el mundo. Me volviste niña mimada. Me encantó hacer berrinche sabiendo que igual me ibas a comprar lo que pedía.
Y de un día para otro me lo quitaste. Volví a ser la de antes, pero con el gusto metido hasta el hueso. Extraño los regalos. Extraño que me digan que sí. Extraño tu pene y tu plata casi por igual.

Sabes cómo te gusta: lento, con mucha saliva, carita de nena, y después profundo hasta que se me corra el rímel. Te lo voy a chupar como antes, cuando después de correrte me comprabas lo que fuera con tal de que dejara de hacer puchero.
No me dejes fuera otra vez.
Te lo pido de rodillas.
Si me aceptas, vuelvo a ser esa Florencia malcriada que hacía todo lo que le pedías… con tal de no perder los regalos. Ni a ti.
No seas malo.

Material enviado: 2 FOTOS
Una de ellos dos, cuando todavía eran pareja.
Y otra de florencia, desnuda, de rodillas, con la misma carita que claudio conocía… esa que se pone triste, que frunce el ceño y que hace puchero cuando no le dan lo que quiere.

Postulación 10 – Elena, 35 años

Asunto: Elena M. – Farmacéutica – Matrimonio muerto

Claudio:

Me llamo Elena, tengo 35 años y soy farmacéutica. Casada. Dos hijos. Desde afuera mi vida se ve perfecta: casa, auto, trabajo estable, familia. Por dentro está podrida.

Mi marido no me toca desde hace cuatro años. Dormimos en la misma cama, nos damos los buenos días y los buenos días se convirtieron en silencio. Ya no existe deseo. Ya no existe roce. Solo rutina y la sensación de estar cumpliendo un contrato que ninguno de los dos quiere renovar. Me siento invisible. Me siento seca por dentro.

Quiero los 10 millones para desaparecer. Para dejar la casa, los niños y el matrimonio muerto, y empezar en otro lado donde nadie me conozca como “la esposa de”. Donde pueda volver a sentir que tengo cuerpo, boca y hambre.

Mi cuerpo todavía responde. Pechos naturales, cintura que se marca, culo firme de mujer que camina mucho en la farmacia, piernas bonitas. Cara cansada pero todavía atractiva cuando se maquilla. Sé chupar. Antes de que el matrimonio se apagara lo hacía con ganas. Todavía recuerdo cómo se siente un pene caliente empujándome la garganta y cómo me mojaba solo de escuchar los gemidos del hombre.

No te mando videos espectaculares. Te mando un audio de tres minutos donde te describo exactamente cómo te chuparía si me eliges: la velocidad, la cantidad de saliva, en qué momento te miraría a los ojos y en qué momento cerraría los míos para concentrarme solo en el sabor. Y una foto mía en la cama, de noche, con la camisa de dormir entreabierta, mirando a la cámara con una expresión que dice “necesito esto más de lo que estoy dispuesta a admitir en voz alta”.

Si me das la oportunidad, voy a competir como si cada ronda fuera la última posibilidad de volver a sentirme mujer.

Material enviado: AUDIO
El audio dura tres minutos. La voz de Elena es baja, como si el marido estuviera en la pieza de al lado.
“Primero te la voy a mojar entera. Lento. Con mucha saliva. La lengua plana, desde los huevos hasta la cabeza, una, dos, tres veces, hasta que se te ponga brillante.
Después te miro. Ahí te miro a los ojos. Te meto solo la cabeza y la chupo corta, húmeda, como si estuviera aprendiendo el sabor.
Cuando sienta que se te pone más dura, cierro los ojos. Ahí ya no te miro. Ahí solo existe el peso en la lengua. Te la bajo hasta donde me dé la garganta. Si me atraganto, no saco. Trago. Vuelvo. Más saliva.
No voy a ir rápido al principio. Voy a ir constante. El ritmo de quien lleva cuatro años sin que la toquen y no piensa desperdiciar el primer pene que se le meta en la boca.
Al final, si te vas a correr, te lo pido: no me avises. Quiero sentirlo llegar. Quiero tragarlo caliente. Quiero que me deje el gusto hasta el otro día, en el turno de la farmacia.”
Silencio de dos segundos.
Se le escucha tragar.

Postulación 11 – Nayaret, 19 años

Asunto: Nayaret – Mesera – Quiero dejar de sonreír por obligación

Claudio:

Me llamo Nayaret, tengo 19 años y soy mesera. Todos los días sonrío mientras entrego platos y cuentas a tipos que me miran el culo cuando me doy la vuelta. Llevo meses así. No quiero estudiar. No quiero volver con mis padres. Quiero mi independencia. Quiero plata de verdad para vivir como se me dé la gana, sin tener que aguantar miradas ni propinas de mierda.

Soy peliroja, alta, culona. Cara de chica traviesa, la que sonríe de lado y ya está pensando en algo sucio. Piernas largas, cintura marcada y un culo que se nota incluso con el delantal del restaurante. Sé que soy joven y que muchas de las que postularon tienen más “experiencia”, pero yo tengo hambre y tengo boca.

Material enviado: VIDEO
Aparece ella en una tipica pieza de chica de 19, de rodillas frente al espejo, solo con la camiseta del trabajo subida hasta los pechos. Se chupa los dedos, después baja la mano y se toca mientras mira a la cámara y dice, con voz temblorosa pero decidida:

“Si me eliges, voy a chupártela con todas las ganas que no puedo poner ofrecer. Voy a babear, voy a mirarte a los ojos y voy a tragar lo que me des. Quiero dejar de sonreír por propina… y empezar a sonreír porque me estoy ganando diez millones.”

Postulación 12 – Pilar, 25 años

Asunto: Pilar – Ex religiosa – Virgen – Por favor léeme hasta el final

Claudio:

Escribo esto con las manos temblando.

Me llamo Pilar, tengo 25 años. Hasta hace pocos meses vivía en una congregación. Fui religiosa. Creía de verdad. El padre y un colega de la casa en los que confiaba intentaron abusar de mí. Logré escapar. Abandoné todo: la fe, el hábito, el apellido que usaba ahí adentro. Ahora estoy afuera, sola, y todavía virgen. Nunca he tocado un pene. Nunca me han tocado de esa forma. No sé cómo se siente, no sé cómo se saborea, no sé cómo se traga.

Pero quiero aprender. Y quiero los 10 millones para no deberle nada a nadie nunca más. Para tener un lugar propio donde nadie pueda volver a acercarse sin permiso.

Soy tímida. Sumisa por naturaleza. Me cuesta mirar a los ojos cuando hablo de estas cosas. Mi cuerpo es sencillo: piel clara, pechos modestos, cintura estrecha, cadera suave, muslos que todavía no conocen marcas. Cara de niña buena que ya no cree en nada.

No te mando videos obscenos porque no sé cómo hacerlos. Te mando un audio de cuatro minutos donde, con voz bajita y entrecortada, te describo exactamente lo que estoy dispuesta a intentar si me aceptas:

Me arrodillaré. Abriré la boca. Dejaré que me guíes. Si me atraganto, no me voy a retirar. Si lloro, no me voy a retirar. Si me duele la mandíbula, seguiré. Quiero que mi primera vez sea contigo… y que esa primera vez me gane la libertad.

Sé que hay mujeres con mucha más experiencia. Pero ninguna de ellas llega virgen y dispuesta a entregarlo todo por primera vez frente a ti. Si me eliges, no te voy a defraudar. Voy a ser la más aplicada, la más obediente y la más silenciosa… hasta que me digas que puedo hacer ruido.

Por favor.

Pilar.

Material enviado: AUDIO

Postulación 13 – Mili, mujer trans, 27 años

Asunto: Pili – Transición completa – Quiero demostrar lo que soy ahora

Claudio:

Me llamo Pili. Nací hombre. Hoy soy mujer. Operada, hormonada, reconstruida de arriba abajo. Tetas, cadera, rostro, voz… todo lo que ves es el resultado de años de dolor, dinero y decisión. Ya no queda nada del que era. Y estoy orgullosa.

Postulo porque quiero los 10 millones y porque quiero que un hombre como tú me use exactamente como lo que soy ahora: una mujer con boca, garganta y hambre. No vengo a pedirte validación. Vengo a competir.

Mi cuerpo es femenino y trabajado: pechos de buen tamaño, cintura marcada, culo redondo y firme, piernas largas, piel suave. Cara delicada, labios carnosos, ojos que saben mirar desde abajo. Sé chupar. Aprendí en el proceso de transición, con hombres que me pagaban o que simplemente querían probar.

Sé usar la lengua, sé abrir la garganta, sé mantener contacto visual aunque se me llenen los ojos de agua. Sé tragar. Sé pedir más.

Material enviado: PACK DE FOTOS.

“Esto es lo que soy ahora. Y si me dejas entrar, voy a tratar tu pene como la prueba final de que todo el dolor valió la pena.”

No soy una curiosidad. Soy una competidora. Y estoy lista para ganar.

Pili.

Postulación 14 – Valentina, 33 años

Asunto: Valentina Araya – Esposa de tu competencia – No vengo por el dinero

Claudio:

Sabes quién soy. O al menos sabes el apellido. Soy Valentina Araya, esposa del dueño de la empresa de relojes que te disputa el mercado desde hace años. Mientras tú construías tu imperio de excesos, yo sonreía en las cenas de gala al lado de un hombre que se follaba a escondidas a las secretarias y prostitutas premium.

Me enteré de todas las infidelidades. Las fotos, los chats, los hoteles. El me fue infiel en mi cara durante tres años y yo aún estoy haciendo de esposa perfecta. Ahora se acabó.

No postulo por los 10 millones. El dinero de mi marido me sobra. Postulo porque quiero traicionarlo de la forma más sucia posible: arrodillándome frente a ti, chupándote el pene hasta que se te doblen las rodillas, y sabiendo que mientras lo hago estoy ensuciando el apellido que él tanto protege. Quiero que me uses. Quiero que me corras en la cara. Quiero que, si gano, el premio sea saber que tu semen estuvo más tiempo en mi boca que en la de cualquier otra.

Mi cuerpo está cuidado por odio: tetas firmes, cintura marcada, culo alto, piernas largas, piel clara y labios que saben sonreír en público y abrir la garganta en privado. Sé chupar. Sé mirar a los ojos mientras lo hago. Sé tragar sin quejarme.

Material enviado: VIDEO
Un video de seis minutos. Esta en el baño de la casa de su marido, de rodillas, con el anillo de matrimonio todavía puesto. Se chupa dos dedos despacio, después baja la cámara y muestra una vagina hermosa mientras se toca y se abre,
Al final del video la camara sube a su rostro y dice:

“Esto era todo de él… pero pronto sera para tí. Si me dejas entrar, voy a competir como si cada gota de tu leche fuera una puñalada a su orgullo.
No necesito el dinero. Necesito la traición. Y quiero que seas tú quien me la dé».

Postulación 15 – Javiera, 18 años

Asunto: Javiera – 18 años – Quiero irme de una vez

Claudio:

Hola… me llamo Javiera, tengo 18 recién cumplidos.
No trabajo, no estudio (dejé el colegio el año pasado y no pienso volver). Vivo con una tía que me mantiene pero se nota que le molesta. Cada vez que le pido plata para algo me hace sentir como una carga. Estoy chata de eso.

Quiero los 10 millones para irme. O sea, de verdad irme. Comprar un pasaje, llegar a un país cualquiera y empezar de cero sin pedirle nada a nadie. Quiero conocer lugares, quedarme en hoteles, comer cosas raras, no tener que dar explicaciones. Quiero plata para pasarla bien y no deberle nada a nadie.

Sobre mí: soy delgada, pechos chicos, culo firmecito, cara de nena (me lo dicen todo el tiempo). Pelo castaño claro, ojos grandes, labios normales. No tengo casi experiencia. He chupado como dos veces y las dos me fue más o menos, se me cansó la mandíbula rápido y no supe muy bien qué hacer. Pero estoy dispuesta a aprender. En serio. Si me eliges voy a poner todas las ganas, aunque me duela o aunque me atragante.

No sé si soy buena en esto… pero si me eliges voy a intentarlo de verdad. Quiero viajar y vivir un poco. Y si para eso tengo que chupártela hasta que me duela la garganta, lo voy a hacer.

No vengo con historias trágicas ni venganzas. Solo quiero plata para irme y pasarla bien. Y una boca que está lista para intentarlo.

Si me miras, aunque sea un poco, ya sería algo.

Material enviado: VIDEO
Está en su pieza, polera vieja. Se la sube un poco, se toca, se pone colorada. Se arrodilla frente al teléfono y practica con dos dedos. Al principio le va bien. A los veinte segundos se le cansa la mandíbula, se ríe nerviosa y dice, con los dedos todavía en la boca:
“Pucha… se me cansó. Espera.”
Saca los dedos, traga saliva, vuelve a meterlos más profundo, se atraganta un segundo, tose, se ríe otra vez.

“Ya. Así. Si me eliges voy a aprender rápido. Aunque me duela. Aunque me atragante. Quiero irme. Y si para eso tengo que chupártela hasta que se me trabe la cara, lo voy a hacer.”

Postulación 16 – Rafaella “Rafa”, 22 años

Asunto: Rafa – la streamer que nunca mostró la cara – ahora la voy a mostrar toda

Claudioooooo:

Primero que todo… hola.
Soy Rafa. O Rafaella, si quieres ser formal (no lo seas). Tengo 22 años y streameo Valorant + Just Chatting desde hace casi tres años. 94 mil followers. Nunca, NUNCA, he prendido la cámara. Nadie sabe cómo me veo. Ni mis mods más fieles. Ni los que me regalan bits todos los días. Soy solo una voz, unas risas, y un montón de weás tóxicas que digo mientras gano o pierdo partidas.

Y ahora estoy mandándote esto.

¿Por qué? Porque estoy chata de esconderme. Chata de que mi familia no sepa que streameo. Chata de vivir con roomies que no saben ni la mitad de lo que hago. Quiero los 10 millones para mudarme sola, armar un setup de verdad, y prender la cámara cuando se me dé la gana sin que nadie me diga nada. Quiero libertad. Y si para conseguirla tengo que chuparte el pene frente a otras 15 minas… entonces lo voy a hacer con todas las ganas del mundo.

Ahora viene la parte donde te muestro quién soy realmente.

Soy alta (1.73), delgada pero con culo. Tetas naturales que se notan cuando uso poleras oversized (que es siempre). Cara de nena buena que dice weás malas. Ojos grandes, labios gruesos, una sonrisa chueca que aparece cuando estoy nerviosa o cuando estoy caliente (a veces no sé ni cuál de las dos). Pelo castaño oscuro que casi siempre traigo en coleta o suelto y medio revuelto porque streameo hasta las 4 de la mañana.

El video que te mando es la primera vez que alguien me ve la cara y el cuerpo al mismo tiempo.
Estoy en mi pieza, con la misma polera negra oversized que uso en stream. Me la saco despacio. Después me arrodillo frente a la cámara, me acomodo el pelo, miro fijo y sonrío con esa sonrisa chueca.

Y te digo, casi riéndome:

“Mira… esta soy yo. La que nunca prendió cámara. La que les dice ‘ez pz’ a los enemigos y después se pone a reír como idiota.
Ahora estoy de rodillas para ti.
No sé si soy la mejor chupando… pero te juro que soy la más entretenida.
Voy a hablarte mientras lo hago. Voy a reírme si me atraganto. Voy a mirarte a los ojos y probablemente te voy a decir alguna weá estúpida en el momento menos indicado.
Y si me eliges, voy a pelear cada ronda como si fuera una ranked: con todo, sin piedad, y celebrando como loca si gano.

No vengo a hacer drama.
No vengo a llorar.
Vengo a que me uses, a que me corras en la cara, y a que después digas ‘la streamer esta estaba buena la verdad’.

Así que… ¿me dejas entrar a la partida, o me dejas en elo hell para siempre?”

Besito.
(y sí, ya sé que soné como psicópata. Es parte del charm.)

Rafa
(la que nunca mostró la cara… hasta ahora)

FIN DEL CAPITULO

PROXIMO CAPITULO: COMIENZAN LOS DUELOS.

¿Qué te pareció este relato?

Selecciona una estrella para valorar

3.5 /5
2 votos

Sé el primero en guardar este relato


Más relatos hetero ✍️ Enviar tu relato Canal de Telegram

💬 Escribe un comentario

No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!

💬 Deja tu comentario

×

Reportar Relato