Un rapidín

Un rapidín

Un rapidín

Hacia un par de meses que no nos veíamos por cuestiones de trabajo de ambos. Al fin coincidimos y si, la idea original era tomar café y platicar, pero nos ganó la calentura rico, fui al baño y al salir me lo encuentro desnudo frente a mi y ya con la verga super parada y yo; no puedo dejar pasar esto… me acerco y lo abrazo comiéndonos a besos mientras él me mete las manos debajo del pantalón para cachondearme las nalgas yo me desabrocho el cinturón y pantalón, no sin dejar de darle unos ricos jales a esa verga que pedía mi culo. Me fue llevando a su recamara, me siento a la orilla de la cama y lo jalo para mamársela y cachondearlo también al quitarme la playera me levanta y seguimos el cachondeo, caricias por todo el cuerpo, besos super cachondos tomando de repente su verga con la mía, que él la tiene más grande que yo, las tomo en la mano y nos masturbo, ay que rico, los gemidos mutuos terminaron de ponernos a punto y me avienta a la cama, me abre las piernas y se acerca todo, me besa mientras busca mi culo con su verga ya lubricada, encuentra el punto y empieza a darme unos empujones ricos, yo alcanzándolo con mis manos me agarré de sus nalgas y lo jalaba para que ya me la diera toda, pero ese rejuego fue muy rico. ya dentro le dije espera, no te muevas, déjame sentirte así, dentro y lo apretaba con el culo y movía ligeramente la cadera, lo abracé con las piernas y lo jalaba, en eso él empezó el mete-saca, lento, suave, cada vez llegando más adentro, abriéndome las nalgas con sus manos me entraba más, seguíamos besándonos y entre gemidos solo me decía ya te quería ver, ya necesitaba cogerte, respondiendo yo también, ya no aguantaba las ganas de tenerte dentro y así, unos pocos minutos pasaron y le pedí cambiar y me puse boca abajo, abrí mis piernas y mis nalgas ufff, entró de una hasta dentro… ay amor me vas a hacer venir… si vente dame todo, lléname. Me estuvo cogiendo fuerte, hasta el fondo ese clap clap a cada arremetida, esas nalgadas, me puse de perrito, vente vente amor, cógeme más, así son tuyas, cógeme, ay cabrón no puedo más y aaaahhhh solo pude apretar más el culo para exprimirle hasta la última gota…

Nos recostamos entrepiernados, yo de lado sintiendo como escurría esa deliciosa leche, me la embarraba en las nalgas… en estos días nos veremos de nuevo. Quedamos muy calientes.

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