Vecino casado lll

Vecino casado lll

Dos hombres teniendo relaciones sexuales

Esta es la tercera entrega con este hombre tan varonil, seductor y apasionado, toda una mezcla que te pone a mil.

Mi vecino de Medellín en la misma escalera ya no perdimos el contacto, me hablaba todo día, hablamos de fetiches y le dije que me gustaba mucho el agua, así que se le ocurrió que yo lo esperara duchandome, como otras veces me decía que hacer y yo me sentía tan dominado que ascendía por loco que pareciera, solo quería complacerlo, deje la puerta ajustada y me entre a la ducha, el llegó en breve y se sentía sus pasos pero no avanzaba, a encendió un cigarrillo y se veía el humo desde mi ducha pero el no se dejaba ver, era algo se intriga pero excitante, se pone a mirar desde fuera y me dice que no pare el agua que siga, yo obedezco con la puerta abierta se la ducha que es cristal trasparente y el se acerca lento por qué su morbo es verme detalladamente, se pose cerca y yo me arrodilló con la cabeza fuera para que él me de su verga, se la saca y yo empiezo a comerla hasta que se pone durísima ve va desnudando poco a poco y ya entra conmigo en una ducha pequeña para los dos, me toca mamarle mucho su verga y después se da vuelta para que le mame ese culo tan rico, yo me lo como con toda hambre le meto la lengua 👅 y el se habré más las nalgas y suelta gemidos así de oral muchísimo hasta que me pide de espaldas a el y me la va punteando, lo detengo y busco el condon y me lubrico, eso tan grande no entra así nada más, me la clava y se queda quieto un momento y después empiezo a moverme u el sabe que ya está para él, empieza a darme con palo parejo, es muy fuerte por qué además mide como 185 cm y yo solo 164cm pero me disfruta por qué me encanta mi cuerpo, eso me dice al oído y después me besa con mucha pasión .

Yo de espaldas a él, no una pierna lavanda, apoyado en la pared y sintiendo esa verguisila de 24cm dentro pero aguantando con gusto, el lugar es incomodo, paró todo y salgo del baño, lo llamo a la sala, dejó todo el piso mojado y me siento en una una silla de madera dando la espaldas, el llega tras mío y quedando justo con su polla en mi hueco que ya tiene abierto, me la clava de una y yo desatado y el me da con gusto, el espejo nos queda de lado y nos vemos perfectos, como me entra y las miradas son lo más morboso, con todo ese banquete el hombre no aguanta y se corre hasta dando un grito de su excitación, yo me masturbo y el me toca todo el cuerpo u me besa delicioso y así dejamos el apartamento todo lleno de agua..
Esa fue nuestra última gran follada por qué la siguiente semana yo viaje a España

Seguiré compartiendo más historias de antes y las de ahora

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