Con el ñero de la cuadra
- 1Con el ñero de la cuadra (este capítulo)
- 2Con el ñero de la cuadra – Parte II: Su primera vez de pasivo
Yo tenía 18 recién cumplidos cuando pasó esto, él tenía 25. Yo comencé a salir con el grupo de él en esa época, ahí conocí algunas drogas y el sexo también.
Él era de cuerpo delgado y tallado, tenía abdominales, brazos largos y músculos, su piel morena, sus tatuajes y sus ojos me tenían enamorado de él. Justo con uno de sus tatuajes comenzó todo una tarde que él llegó a mi casa, esa tarde íbamos de salida a tomar cerveza en un mirador del pueblo, el lugar cuando anochecía era completamente solo por eso era nuestro sitio para nuestras reuniones sin molestar a nadie. Cuando él llegó a mi casa yo lo hice pasar a mi habitación, pues yo apenas me estaba alistando, él se sentó en un borde la cama y se puso a mirar TV, estábamos hablando cuando me quite la camisa que yo traía dejando ver mi torso por completo él no prestó mayor atención y mientras mi corazón latía fuerte pues era la primera vez que él entraba a mí habitación me generaba un poco de morbo aunque supiera que él no iba a reaccionar pues era muy hetero en su momento.
Después desabroché mi pantalón y me lo quité dejándome en pantaloneta tipo boxer, en ese momento si sentí su mirada pues me puse de espalda y algo llamó la atención de él.
—Tienes un lunar…
—es extraño, pero si lo ves bien tiene forma de estrella…
Él se levantó de la cama y se acercó a la parte donde estaba yo, y observo el lunar que estaba en mi cintura y con su mano me agarró la cintura.
—y ese lindo? – dijo él cerca de mi oído.
—Lindo usted.
Dije cuando me reí, pues aunque en mi interior deseaba ese tipo de interacción con él, sabía que era solo por juego.
Yo me gire y me quedé mirándolo a los ojos muy cerca y mandé mi mano a su trasero con una pequeña sonrisa pícara. Él se escabulló y se alejo un momento, sin embargo la conversación no había parado ahí.
—Tienes un tatuaje pequeño…
Él se volvió a acercar, el tatuaje estaba en un costado de mi costilla, fue un regalo de cumpleaños cuando cumplí los 18.
—Es tu mamá?
—Si, le gusta?
—Si, está lindo…
—Lindo usted, no le digo…
—Usted es gay? – Dijo con una risa.
Yo no respondí, solo me reí, no sabía que responder en ese momento, no sabía cómo lo iba a tomar él.
—¿Por que la curiosidad?
—La verdad siempre lo he pensado
— y? -pregunte dudoso.
—Solo pregunto… me lo va a mamar?
—sea serio ñero… No le creo —Dije mientras reí.
—Hagale! —Dijo él poniendo su mano en su entrepierna
Yo lo vi a los ojos, traía una risa nerviosa y lance mi mano sobre su mano que tenia en su paquete. Me sorprendió porque hablaba enserio, se quedó quieto y no dejaba de verme a los ojos. Desabroché su pantalón y metí mi mano por sobre el boxer, su pene comenzó a ponerse duro mientras masajeaba, lo llevé a la cama con mi otra mano empujando su cuerpo, baje su boxer y él se acostó yo me puse a oler su verga, se sentía ese olor a verga después de un día de sudor, luego chupe su verga cuando estaba completamente duro, su verga era morena, traía bastante pelo y era curva hacia arriba lo cual me excitaba demasiado.
Él comenzó a gemir bastante, sus piernas se estiraban y se encogían veía en su rostro él placer. En un momento me detuve y comencé a masturbarlo, su verga húmeda sonaba con la fricción de mi mano.
—Le gusta?
—Parce, es la primera vez que me lo chupan.
—y todas esas novias qué hacen entonces…
—solo les gusta que las follen…
—Malas, son malas jaja… Ojalá ser una de ellas.
Volví, y seguí chupando su verga hasta bajar a sus bolas y llenarla de mi saliva, él estaba tan excitado que sus chorros de semen salieron de un momento a otro cayendo en mi boca y en su abdomen, sentía su sabor neutro de su semen caliente en mi lengua.
—Que chimba de verga
—A lo bien le gusta?
—Sabe, yo nunca pensé que esto pudiera pasar, y la verdad no sé si vuelva a pasar, es más no sé si usted me vuelva a hablar pero hay algo que me gusta más de usted…
—Ah si?
—Sus ojos, usted tiene severa mirada, Ojalá esos ojos sean para mirarme a mí, y bueno y para morbosear esas viejas que me muestra a ratos.
Él se rió, y no respondió nada, yo me levanté y él también hasta subir sus pantalones. Como siempre la conversación se puso algo introvertida.
Yo me terminé de vestir, y antes de salir él se puso de pie y agarró mi mano, y me miró a los ojos.
—Quiero repetirlo… Pero no le diga a nadie.
—Hagale, sin miedos… Puede confiar en mí.
Él se acercó y con esa mirada que me volvía loco se quedó mirándome y se lanzó a mi boca a darme un pequeño beso. Yo me quedé quieto y él salió rápido de la habitación. Yo me reí, y nos fuimos a vernos con los demás, nos fuimos al mirador y allá actuamos como siempre pero no todo había terminado ahí. Eran cerca de las 11 de la noche cuando se comenzaron a ir todos hasta quedarnos solo los dos, él me había dado la indicación por un mensaje de WhatsApp, yo lo esperé y cuando estábamos los dos solos en medio de la oscuridad y el rap que estaba sonando sacó dos cervezas tipo cóctel de su maleta.
—No me había sentido como hoy, por eso quiero compartir esta pola con usted.
—Y que siente?
—De todo, hasta excitación…
—Entonces quítese las ganas conmigo.
Él solo se rió y se lanzó encima mío, era una zona verde, nos pusimos cómodos y comenzamos a besarnos, sentir su presencia masculina encima mío era bastante excitante para mí, de un momento a otro yo terminé sin ropa ante el frío que estaba haciendo. Él un poco tímido, bajo hasta mi verga y la chupo, era raro pero hacia su mejor intento, no lo presione, solo comencé a disfrutar hasta que levanto levemente mis piernas y comenzó a mamar mi culo, en ese momento él éxtasis de las cervezas, la marihuana y su lengua fue demasiado para mí, esa sensación similar a unas pequeñas cosquillas me estaban haciendo lubricar.
—Hagame el amor parce…
—como? —Pregunto él hasta mirar a mis ojos.
—Hagamos el amor, puede?
Asintió con su sonrisa y comenzó a puntear con su verga en mi culo, sentir como mi culo se iba dilatando al paso de su verga era demasiado rico, siguio lentamente, hasta follarme al aire libre, nuestros gemidos y nuestra respiración se mezclaban, ver su rostro tan cerca del mío, y sentir cada embestida suya me hacían sentir más enamorado de él.
—Me gusta su cuerpo delgado, que culito tan rico. —Fueron sus únicas palabras mientras lo hacía.
no cambiamos de posición nos mantuvimos asi hasta sentir nuestros orgasmos juntos. Fue demasiado placer, al terminar me estaba muriendo del frío, él me pasó su chaqueta para abrigarme, eran cerca de la 1 de la madrugada, había pasado mucho tiempo. Pero no terminaba ahi.
—Que chimba pasar tiempo con usted.
—Se me cumplió la fantasía a mí.
—Y, quiere volver a salir conmigo? —Pregunto él un poco inseguro.
—Parce, yo a usted lo amo… Inviteme a lo que sea…
—Enserio le gusto?
—Si ñero, pero yo se que a usted le gustan más las mujeres.
—No diga eso, yo lo quiero conocer más.
—Y que tal se enamore?
—Pues que sea lo que tenga que ser, hoy me siento diferente y seguro con usted aunque usted sea menor que yo. Severa energía.
—Salgamos, nadie se va a enterar.
—Hagale!, solo usted y yo ñero.
Esa fue un poco de la conversación con él en ese momento, dos meses después nos hicimos novios a escondidas de todo el grupo, luego nos fueron descubriendo y ya… Fueron tres años de amor, sexo al aire libre, en la playa, en mi casa mientras todos dormían. Viendo porno hetero y hablando de mujeres, los ojos del man en ese momento eran para mí, y mi cuerpo que tanto le gustaban eran solo para él.
Comenten y voten si quieren parte dos, cuando él fue pasivo por primera vez.
6 Comentarios
Anónimo
mayo 21, 2026 a las 4:55 amQue delicia de relato, me la puso dura
Anónimo
mayo 21, 2026 a las 6:10 amA mi igual me la puso dura, muy rica historia , vamos por la parte dos jiii.
Anónimo
mayo 21, 2026 a las 6:54 amHágale suba todos los relatos que tenga pero eso no tarde mucho. Muy rico tu relato me dejó duro
David
mayo 23, 2026 a las 9:03 amMe dejó con ganas de seguir leyendo hágale papito, cuente más pues parce yo quedé ardiendo de placer de solo imaginar todo eso
Anónimo
mayo 22, 2026 a las 6:45 amRico…
Miguel
mayo 22, 2026 a las 10:02 amQue rica historia