Conversaciones de padre a hijo

Mi hijo acabó de cumplir los 19 años, fui padre adolescente, justo en este momento tengo 34. Para dar un poco más de contexto cuando fui adolescente tuve encuentros homosexuales, para ese momento todo había sido a escondidas, nadie se podía enterar porque era lo peor. Finalmente dejé pasar eso y fue cuando conocí a la mamá de mi hijo, todo resultó un desliz de una noche de fiesta, tuvimos que hacernos responsables y por mi parte alejarme por completo de volver a estar con un hombre. Con la madre de mi hijo estuvimos viviendo por 10 años, fue un amor bonito pero no éramos nuestro amor de la vida, nos separamos, yo viaje a otra ciudad y cada uno volvió a hacer su vida, curiosamente ya no sentía la misma atracción hacia los hombres, tenía una fijación hacia las mujeres.

Pero siempre tuve una curiosidad, justo cuando nos separamos mi hijo cumplía 11 años, yo sabía que a esa edad normalmente uno comienza a desarrollarse, al estar lejos de él no podía hablar con él, preguntarle sus gustos, si le gustaba alguien, si ya había dado su primer beso en fin… Cosas de padre a hijo que por cosas de la vida yo me perdí.

Pero todo cambio en unas vacaciones cuando él vino a quedarse conmigo. Esto fue hace un año, él tenía recién cumplidos los 18, como vivo en tierra caliente, él se mantenia por toda la casa sin camiseta, me había sorprendido su cuerpo entrenado, se marcaban muy bien su pecho, sus brazos y su abdomen, lo que hace mucho no me atraía de un hombre mi hijo lo estaba provocando, lo que me llenaba de pavor pues no podría verlo con deseo jamás. Pero mi mente comenzaba a volar cada vez que lo veía, imaginaba pasar mi lengua por sus axilas, por su abdomen y bajar su pantalón.

Una noche de sábado habiamos salido a un bar, compartimos con unos amigos, eran cerca de las 11:30 cuando regresamos a la casa no estábamos ebrios pero traía hambre, yo no traía sueño así que pase a la cocina a preparar unos sandwiches, mi hijo había pasado a la habitación yo me acerque a su habitación y la puerta estaba semi abierta, yo la abrí más para preguntarle si quería un sándwich, en ese momento quedé un poco frío, pues mi hijo se estaba quitando la ropa, pero estaba completamente desnudo, cuando abrí la puerta claramente lo asusté sin querer, el se tapó con una camiseta que tenía en la mano, yo salí de inmediato y le hice la pregunta.

Él dijo que si quería un sándwich, y me fui para la cocina, pero mi pene se habia puesto erecto, estaba bastante duro y en mi mente solo tenia la imagen de la espalda de mi hijo, sus piernas largas y gruesas y por si fuera poco sus nalgas blancas que había alcanzado a verle. Nunca había sentido tanto morbo, pero así mismo sentía culpa, no debía hacerlo pero mi mente morbosa en ese momento estaba funcionando mientras preparaba la cena.

En un momento llego mi hijo a la cocina, él estaba sin camisa y solo con una pantaloneta, lo que me daba a pensar que estaba sin boxer y que quizá su pene se podría marcar, pero no solo eso, por su abdomen sobresalían sus vellos, y otros pocos que bajaban desde su ombligo. Mi hijo me estaba provocando demasiada excitación, pero tenía que aprovechar ese momento.

—Disculpame por abrir tu puerta, no pensé que ya te estabas cambiando de ropa.

—Tranqui pa’ , si me asustaste pero no es nada que los dos no conozcamos.

En ese momento me dió un parte de tranquilidad, tenía que mantener mi cordura pero no dejaba de ver su espalda cada vez que él se daba la vuelta, o ver su abdomen con cuidado, pero mi curiosidad iba más rápido cuando nos sentamos en la sala a comer.

—Cuando abrí la puerta ví que no tenías nada, duermes solo en pantaloneta?

—Si, por comodidad. ¿Tu no lo haces?

—Estoy acostumbrado a dormir en boxer, pero es mejor dormir desnudo.

—Si eso es verdad, pero ojalá acompañado. Solo da mucho frío.

—Ah si, tu tienes con quién hacerlo?

—No, pero si hay una chica que me gusta.

—Que bueno, pero ya tuviste tu primera vez?

—Por que preguntas eso? —indico algo nervioso.

—No, solo es curiosidad y pues como hombre sé lo que es pasar por la adolescencia y todas las cosas, como dijiste tu, no hay nada que los dos no conozcamos…

—Bueno si… Apenas la perdí el año pasado pero fue algo caótico ninguno estaba preparado.

La conversación con mi hijo, se estaba poniendo cada vez más íntima, y la verdad era la primera vez que hablábamos de esos temas. Afortunadamente yo aún tenía la ropa puesta porque si estuviera en pantaloneta o algo más liviano seguro mi hijo hubiera notado mi verga completamente dura y babeando pues no dejaba de admirar su cuerpo.

—Y tu, no tienes otra mujer? Llevas mucho soltero.

—Uhm no, estuve saliendo con una chica del trabajo por un tiempo el año pasado tuvimos sexo me gustaba mucho, pero ella estaba saliendo de una tusa y pues hay cosas que no.

—Tienes sexo seguido?

—No, a veces pero muy rara vez me toca a mi solito.

—A que edad uno deja de masturbarse??

—Jajaja, no lo sé creo que nunca. Por ese tipo de cosas si extraño a tu mamá, sabía hacer las cosas muy bien.

—Yo aún no puedo dejar la masturbación pa’ a veces es rico, pero otras veces aburre.

—Te entiendo… Está conversación me pone duro.

—Por que?

—Me hace imaginar cosas.

—Yo también imagino cosas jaja

—Eres morboso con las chicas?

—Si, me gusta ver tu culo, me encanta cuando se ponen en cuatro o se agachan y se les marca todo.

—uff… Te entiendo, creo que me voy a tocar está noche.

Eso en pocas palabras fue la conversación con mi hijo, él sentado a mi lado en el sofá solo con una pantaloneta podía ver como se marcaba su pene, me excitaba todo pero no me podía pasar con mi hijo. Pero todo subió de nivel, cuando dió una propuesta.

—Quieres ver porno en tv?

—Estas seguro de eso?

—Si, solo ponte cómodo yo sé cómo hacerlo.

Me levanté de sala y fui a mi habitación, me quité la ropa y me deje mi boxer y una pantaloneta, cuando salí mi hijo ya tenía abierto un vídeo, esto sin duda me estaba excitando más aunque también me ponía nervioso. Me senté a su lado, él se recostó a mi costado y ví como se comenzaba a masturbar con sobre su pantaloneta él se tocaba lentamente hasta que se bajó su pantaloneta sin ningún pudor, me asusté por un momento.

—Esto te gusta verdad?

—Por que lo dices?

—Se que también te gustan los hombres, mi madre me lo comentó en algún momento.

—Es verdad, no me gusta comentarlo tanto. Pero no era necesario que te quedarás desnudo.

—No hay nada que tu no conozcas.

Él aún recostado a mi costado, comenzó a pasar su mano por mi estómago y comenzó a bajar mentiendo su mano por el boxer, mis manos temblaban pero mi pene estaba completamente duro, él lo encontró con su mano y lo sintió todo. Su pene que ya estaba al aire libre era blanco rosadito en la punta quizá no era tan grande aproximadamente 16 cm mientras que el mío mide 19 y es moreno, sus pelos eran lindos quería oler todo y así fue. No resisti más y comencé a tocar a mi hijo, por todos lados, el vídeo porno quedó en segundo plano, mi hijo sacó mi pene del boxer y comenzó a mamarlo, honestamente parecía una puta haciéndolo aunque su apariencia es muy hetero. En un momento me levanté, mi pene estaba bastante duro y empinado y mi hijo se puso en cuatro sobre el sofá, me sorprendió, no quería follarlo sentía que estaba pasando los límites y así era.

—Chupa mi culo pa’

Yo respiré hondo, y no aguante le di una nalgada él gimió, abrí sus nalgas y comence a pasar mi lengua por su culo, hasta dilatarlo.

—Se siente muy rico.

Dijo él entre algunos gemidos, puse mi verga en su culo pero no fui capaz de follar a mi hijo, me sentía un perdedor completo aunque la excitación era más fuerte, lo tome del pelo y comencé a darle bofetadas, a él le excitaba mientras le decía cosas.

—Eres un desobediente… Malcriado… Pareces una perra… Gime mas duro… Comete mi verga…

Me excitaba pegarle, dejar sus mejillas marcadas y sus nalgas también quedaron marcadas por mis manos. Hasta correrme en su cara, y él se corriera sobre mi verga para luego chuparla.
Nos acostamos los dos en mi cama completamente desnudos, mientras yo lo abrazaba y de vez en cuando verga se pasaba entre sus nalgas.

Al siguiente día hicimos el trato que no volvería a pasar, él también se estaba sintiendo un poco mal, aunque me hizo prometerle que volveria a pasar aunque sea una vez más con tal de que él volviera a probar mi verga. Y la verdad es que me había gustado, pero no lo estabamos disfrutando por la moral. No lo recomiendo, pero es una buena anécdota entre los dos, pues desde ese momento conversamos más seguido y con mas confianza, en este momento tiene novia, y disfruta de eso, es un buen chico.

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2 Comentarios

  • Anónimo junio 4, 2026 a las 10:27 pm

    Muy buen relato ojalá una segunda parte.

  • Anónimo junio 5, 2026 a las 1:04 am

    Seguramente ya calmaste ganas con otro hombre diferente a tu hijo. Cuenta con quien calmaste las ganas después de este encuentro.

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