Morbo con mi primo hetero – Parte VI 💦

Hola hola, por acá Francisco, de hace rato que no publicaba un relato sobre las aventuras con mi primo Javier, así que comenzaré a retomarlas, para compensar mi ausencia, vengo con una historia que incluye mi primera vez.

Recuerdo que pasaron diez meses en que el Javi no venía a mi casa, no le di importancia porque él vive y trabaja fuera de Santiago, era un caluroso día de febrero hasta que de curioso por saber de él (y de caliente jajajaj) le hablé por Whatsapp:

Yo: Hola po’ desaparecido

J: ¿Panchito?

Yo: El mismo, ¿cómo has estado?

J: Con harta pega primito

Yo: Ah que bueno, igual me extrañé que no vinieras a mi casa…

J: Sipo, he estado ocupado, pero la próxima semana me tomaré unos días de vacaciones y te iré a ver a tu casa.

Yo: Yaa, buena… para que te motives te voy a mandar algo…

Como estaba solo en mi casa, porque mis viejos trabajaban en la semana, le mandé un video en jockstraps metiendo un dildo en mi culo, el Javier me respondió si iba a estar solo, le dije que si y hasta ahí llegó la conversación.

Cuatro días después escucho un “aló”, y era el Javier: “buena primito, ¿cómo estay!”, le abro la puerta y me dice “tantas lunas Panchito”, nos dimos un abrazo y lo invito a pasar.

El Javi se sienta en el sillón mientras le sirvo un jugo porque venía con un poco de calor, conversamos un rato hasta que noto que se le marca el paquete, andaba con un jockey, una camiseta de fútbol y unos shorts de mezclilla, sin dudarlo me acerco hacia él y comenzábamos a besarnos, de inmediato noto que venía con un perfume rico, le toco el paquete, mencionaba que lo echaba de menos y él me dijo: “yo igual mi putita”.

A lo que me despego de sus labios y le comento que me esperara un poco, que tenía que revisar algo, me fui directo a mi pieza, andaba con shorts y boxers, me los cambié por unos jockstraps, saco de mi cajón un dildo, lubricante y condones, sabía que mi primera vez (como pasivo) se acercaba.

Salí de mi pieza y bajo las escaleras, llamé al Javier, lo invito a subir para estar más cómodos, entramos a mi dormitorio y la pasión aumentó, nos tumbamos en mi cama, el Javier con un tono caliente me dice: “ando acumulado”, en segundos bajé hacia su paquete, le saqué su short, andaba con unos bóxers deportivos de color negro brilloso y apretados, se le marcaba un bulto exquisito, noté que estaba húmedo y bien parado, se los bajo y le di una tremenda mamada, esta vez, no se lo chupé hasta que acabara, subo hasta su cara, nos besamos y me dijo: “¿vas a dar tu culito?”.

Tomé mi dildo, no era tan grande como su pene, le echo lubricante y comienzo a dilatarme, al Javier le calentó eso y nos besamos muy rico, no pasó mucho tiempo entre mis gemidos y mi culo ya estaba dilatado para comenzar con la penetración.

Le paso un condón al Javier, a lo que asumió que ya estaba listo para que me follara, le pasé un condón y le puse lubricante, con una voz muy femenina y caliente le dije: “quiero tu pico, wachito rico”, él me respondió: “me dejai’ loco”.

En ese momento, se nos olvidó que éramos primos, en que él era hetero y comenzó la lujuria. Ambos nos pusimos en “cucharita” y el Javier comenzó a poner su pene en mi culo, me decía “lo tení’ apretadito weón”, “solo para ti”, le respondí, al minuto ya me estaba follando suave, afortunadamente no me dolía, solo gemía de placer y noté que el Javi se calentaba mucho porque me jadeaba en el oído, me decía cosas muy ricas como: “que rico tu culito”, “¿te gusta como te la pongo?”, “eres mi zorrita”, me nalgueaba muy fuerte hasta dejarme mis nalgas coloradas.

Era mucha la calentura, le dije que lo hiciera más rápido, y comenzó a darme más duro, le decía “¿te gusta mi culito?”, “soy tu putita”, “dame rico”, cada vez mis gemidos eran más fuertes y agudos como los de una mujer, el Javier suspiraba de placer, me besaba el cuello y mis labios, cuando a los ocho o diez minutos me dice que va a acabar, le dije que siguiera, seguimos con un beso con lengua hasta que él se retuerce y me embiste su pene en mi culo muy fuerte por cinco veces, siento un calor muy rico en mi culo, era la señal de que su semen estaba dentro del condón, a lo que saco su pene, verifico que el condón está completo y con el cansancio me masturbo, el Javier para ayudarme toma el condón y me esparce su leche en mi cara, a lo que en unos segundos acabé muy rápido.

El Javier seguía muy pícaro, sonríe y me da un beso, nos secamos un poco, él se levanta y se va al baño. Mientras recuperaba las energías bajé al baño, abro la puerta (que sospechosamente estaba abierta) y veo al Javi en la ducha, abro la cabina y me meto bajo el agua, a lo que el Javier me dice que estuvo rico, lo beso y noto que nuevamente se erecta su pene, a lo que bajo a chupárselo y me dice que parece una escena porno.

El Javi apoya su espalda en la pared y deja su abdomen expuesto al chorro de agua que caía hacia sus piernas y genitales, fue una mamada muy rica, sentir el agua y lo caliente de su pene fue una experiencia muy exótica, pasaron unos minutos, me corre la cara junto con su cuerpo, se acerca, saco mi lengua y sale un chorro de semen, él gimió a lo macho, yo estaba tan caliente que me lo tragué, el Javier con una cara de placer me pregunta si me gustó su leche, le dije que sí.

Seguimos en la ducha mientras nos bañábamos y nos comíamos a besos, salimos del baño y volvimos a mi pieza, nos secamos y nos vestimos, habían pasado dos horas desde su llegada y me indica que se debe ir porque su pareja lo estaba esperando con unas compras que venía a hacer en Santiago, al saber esa situación no le di importancia y nos despedimos con un beso muy apasionado y se fue a su casa.

Fue un día muy rico porque cumplí una fantasía prohibida pero muy morbosa con mi primo hetero, además, fue mi primera vez.

Continuará…

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