Pasión en las alturas

En una de mis incursiones a la montaña, el destino era un nevado muy popular en la región, pero fuimos por la ruta no turística con un grupo de experimentados, sin embargo, se nos unieron también un pequeño grupo de principiantes que querían disfrutar su primera experiencia explorando sin una agencia de turismo, querían conocer una experiencia mas real.
Entre ellos, una mujer agraciada, con rasgos muy femeninos, con ropa deportiva que inicialmente no dejaban ver sus curvas, pero sutilmente se podía distinguir su figura por momentos. Inicialmente no la veía con morbo o con alguna intención directa más allá de conocerla y unirla al grupo.
La expedición duraba 2 días y 1 noche y yo llevaba el camping para 4 personas para compartir con los nuevos. El primer día fue la ruta más larga y pesada, el sol abrazador por las pampas y ya llegando a la montaña el frio intenso soplando con fuertes vientos, además cargando alimentos, agua y los extras para mantener la energía, llegando al destino, nos detuvimos justo al frente de la montaña a observar su inmensidad y también aprovechar de esperar la puesta de sol para disfrutar el espectáculo, así una vez pudimos verlo, nos enfocamos en llegar al punto de acampada, pero como ya no teníamos un sol alumbrando y una luna recién naciendo, todo se oscureció de pronto y tuvimos que realizar un descenso a oscuras con linternas, una experiencia increíble. Ya llegando a nuestro punto final, buscamos un espacio donde poder armar los campings y a modo de apoyo, los principiantes se ofrecieron a organizar el espacio para poder descansar mientras nosotros encendíamos la fogata. Después de una merecida cena caliente y conocernos mejor, llegó la hora de descansar, pues tenía planificado despertar a las 4am para escalar a la cima de la montaña y disfrutar del amanecer, pero interesante fue la sorpresa al entrar al camping y ver como la habían organizado, pues si bien cada uno llevaba su saco de dormir individual, las chicas decidieron que sería mejor extenderlas a modo de mantas para cubrirnos los 4 bajo un solo bloque, yo no tuve problemas con eso y simplemente me recosté, la distribución fue el muchacho en la esquina derecha, las dos mujeres en medio y yo en la otra esquina. Entonces como es de costumbre, muy pronto no se puede encontrar el sueño y más aún estando con 3 «a penas conocidos» a mi lado, entonces empezamos a platicar un poco más y el mismo entorno, escuchando como el viento chocaba con el camping, sentir leves corrientes de aire entrando y más aun la cercanía casi obligatoria en la que nos encontrábamos, ayudó a encontrar temas un poco más personales de cada quien, particularmente presté atención en la mujer que se encontraba a mi lado, historias de fiestas, alcohol, una vida muy citadina, con las que empecé a empatizar de cierta manera, pues antes de decidirme por el montañismo, viví muchas de esas experiencias a mi propio estilo. Cuestión que la noche se fue profundizando y así llegamos hasta la 1am aproximadamente, donde poco a poco fuimos cayendo en el sueño. En determinado momento, ya dormitando empecé a sentir el frío, pues entre el movimiento de ellos, me habían quitado el abrigo de las bolsas de dormir, pero entre el sueño y no querer molestar no dije nada, hasta el momento en que la mujer a mi lado se percató de la situación y nos despertó a todos para que pudiéramos reacomodarnos para poder cubrirme nuevamente.
Al sentir mi cuerpo frío, ella decidió rodearme con ambos brazos para poder transmitirme algo de su calor, pero la posición era algo incomoda, pues ella era un poco pequeña en estatura y sus brazos no podían rodearme por completo sin estirarse por demás, entonces aún de mi parte sin una intensión fuera de la comodidad, le ofrecí rodearla con mi brazo también para que así ambos podamos tener mayor comodidad para dormir, una vez me dijo que si, nos acomodamos mejor, ella abrazada completamente a mi y yo rodeando su cuerpo con uno de mis brazos. Desde ese momento fue inevitable que mis sentidos empezaran a despertar, teniéndola tan cerca, sintiendo su respiración, su aroma, su cuerpo, compartiendo el calor de nuestros cuerpos…
Fue entonces que sucedió, yo no tenia ningún plan para avanzar con ella, pero intentando rodearla un poco más con el brazo que tenía libre, en un leve movimiento y sin un doble interés, solo la necesidad de estar mas cómodo, pude sentir su pecho, e inmediatamente intente quitar la mano de ese lugar creyendo que ella estaba dormida y suponiendo que no lo había sentido, pues yo lo creía como un acto no permitido hacia ella, sin embargo, pude sentir como subió una de sus manos por debajo de las mantas y me la sujetó de forma que yo no pudiera apartarme de ella, al mismo tiempo se aferró más hacia mi cuerpo, y uno tampoco es de roble, el cuerpo reacciona de tal manera que llega un punto donde es inevitable contenerse, a partir de ese momento e intentando no realizar movimientos bruscos (pues la pareja de amigos que teníamos a lado si estaban dormidos y despertarlos arruinaría ese momento), fue que la mano que tenia libre cobró vida propia -por decirlo así-, con toda la sutileza del momento comencé con un vaivén de caricias sobre sus pechos, sus suaves y delicados pechos, primero por sobre la ropa, pero ya no era suficiente solo sentir el contorno. Metí mi mano por debajo de su ropa y gran sorpresa de mi parte fue sentir que no llevaba nada mas, entonces pude disfrutar de sus pechos desnudos, de sus pezones, apretarlos y hasta tirar de ellos un poco, pero nuevamente se quedo corto para el momento, entonces fui bajando la mano hasta su vientre y justo antes de llegar a su mas profunda intimidad, sentí como se aferró a mi con ambos brazos, una sensación única que solo me dio pie a proseguir, como ella llevaba un pantalón suelto para descansar, fue muy sencillo meter mi mano por dentro, busque rápidamente sus labios vaginales y empecé a masajearlos, al inicio muy suavemente, pero eso hizo que ella involuntariamente suelte algunos gemidos, entonces tuve que liberar mi otra mano y ponerla sobre su boca para no despertar a nuestros compañeros de tienda y continuar con mi trabajo, después de jugar con sus labios y sentir como su humedad ya la invadía, supe que debía meterle los dedos y así lo hice, comencé a masturbarla con mas ímpetu al mismo tiempo que le tapaba la boca y de pronto levante la cabeza y vi que uno de nuestros compañeros se había despertado y nos estaba observando, pero al contrario de matar el momento despertando a todos, simplemente me hizo un gesto de aprobación y pude seguir mi trabajo, la masturbe hasta que mis dedos ya no pudieron más, casi al mismo tiempo de llegar al punto de cansancio por el movimiento, ella se aferro muy fuerte y sentí en mis dedos sus espasmos vaginales, lo que hizo saber que había cumplido mi trabajo.
Después de eso solo nos quedo dormir y descansar al menos un par de horas antes de regresar al camino en la mañana siguiente… No volvimos a hablar de ello, no lo platicamos al día siguiente, solamente quedó en una noche mágica y ambos continuamos por nuestro rumbo después de ese día.
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