Nos tocamos en el bus de regreso a la ciudad
Yo soy un hombre de 42 años y regresaba a Bogotá después de trabajar unos días en Boyacá. Tomé un bus y me acomodé en una de las sillas dobles para iniciar el viaje, que dura dos horas. Al rato, se sentó a mi lado un joven que no superaba…