El que con niños se acuesta… Parte II – Un viaje a dedo
Me percaté de su foto. No era un carné viejo; de hecho, se había sacado la foto el año pasado, dando a entender que era del 2023. Su segundo apellido era extraño.
L: ¿Qué onda ese apellido?
A: ¿Por qué? Jajaja. Nah, es que mi mamá tiene descendencia gitana.
L: Mish… interesante. -No pensé coincidir con una mezcla flaite gitano. Igual rico –
Miro la fecha de nacimiento, el A había nacido el 2006, tenía 18 años.
En ese momento sentí como si algo hubiese cambiado. La sintonía que había en el ambiente, cambió.
L: me mentiste. Me dijiste que tenías 20 y tenís 18. Eso no se hace. Yo tenía 17 o 18 cuando iba en cuarto medio.
A: yaa, qué le ponís color. Si tengo 18, po. Ya salí de cuarto. Además, ya soy mayor de edad. ¿Qué tanta wea? ¿Te asusta?
L: sí, me asusta. Mejor vamos al mall, ¿sabi?
A: no, no, no, no. No vayamos al mall. Vamos donde dijimos, po. De hecho, yo ya pedí el Uber, cállate
En ese momento sentía culpa. Era una sensación extraña: estar ahí, pero con ganas de correr. Yo quería quedarme, pero, por otro lado, me sentía culpable de porque era más chico. Aunque su forma de ser, su aspecto… tenía un sex appeal que de verdad me derretía. Realmente era el mino con el que soñaba estar, pero su edad me perturbaba.
L: No, no vamos a ir. Prefiero que vayamos al mall, comamos algo, no sé, vayamos al cine, cualquier otra hueá, pero… vamos a otro lado. – me acomodó el buzo y suspiró-
A: ya loco pero qué tanto. ¿Cómo te vai a poner así? Tanto color que le ponís, te apuesto que tengo más calle que vo’ -se rie burlescamente-
L: o sea, no necesito calle para poder defenderme solo ni para vivir. Vamos, po. Si no, me voy.
En realidad no me quería ir, pero estaba con un pie listo para arrancar y el otro queriendo quedarse ahí.
Se rió.
A: no, no te vai a ir. Cagaste. El uber viene en camino, ¿qué vai a hacer? ¿No te gustaría un gustito colágeno?
L: no. Eres muy colágeno para mí -yo en negación máxima pero en realidad si quería-
A: te va a hacer bien, po. Te va a iluminar el rostro más de lo que ya lo tienes.
L: ah ya….
Se ríe.
Pasan aproximadamente tres minutos de discusión cuando aparece un auto y se estaciona frente a nosotros. Era el Uber. En realidad, A no había mentido…sí había pedido un Uber.
Uber: buenas, buenas jóvenes ¿Quién es A?
A: aquí master, soy yo. -Me mira- vai a dejar votao’ al máster? o que?
L: te odio. -y me subí-
Nos sentamos atrás.
Uber: para donde se dirigen?
A: déjenos cerca del motel x porfa
L: no se te ocurre decirle otra cosita? -susurro-
A: que te voy q hacer cagar el hoyo? buta me encantaría pero no pueo -me dice en el oido-
Ese susurro me dejo la piel de gallina, senti una leve dilatación anal y una relajación toráxica. Iba con el hueón que imaginé comerme hace mucho, pero a la vez con culpa porque tenía 18 y no entendía si lo que estaba haciendo estaba bien o no.
El uber sacó conversa, y el A no quedo atrás, conversaban sobre los pavimentos, construcción, hueas de hombres “brutos” y el A, igual le tiraba tallas. Mientras conversaba, yo miraba para la ventana… de repente sentí que me golpea el hombro, lo miro y me hace un gesto haciendo referencia a que me acercara por lo tanto lo hice, me acerque a el y lentamente acomodó su brazo izquierdo (y tatuado) por detras de mi espalda y bajo a mi cintura, se detuvo unos segundos y continuó bajando hasta llegar al comienzo de mi buzo, me levanta y quedo en postura diagonal con la cabeza en su pecho. De a poco siento su mano por debajo del buzo bajando hasta mi culo y hasta sentir sus dedos. El imbécil continuaba hablando como si nada con el chofer mientras mi metia y sacaba los dedos del hoyo mientras yo me encontraba en completo éxtasis y con gemidos internos que no podía soltar, entonces lo miró y me hace “shh” colocando su dedo indice de la mano derecha diciendome silencio. No me quedaba más remedio que disfrutar ese momento, estaba en la gloria, me sentía una putita dominada, apreciaba al A con las piernas abiertas, alto, unas manos que tapaban mi cara completa, hablando como si nada y realizando una acción fuera de lo eticamente correcto me encendía. De a poco volvía la cuota de realidad a mi ser.
Llegamos al motel, saca su mano de mi culo de forma cautelosa y caminamos un poco
L: oye como haces eso en el auto, nos hubiera pillado loco
A: ayia como si no te hubiera gustao hrno, estabai con los ojos blancos, cartucho
L: no soy cartucho – lo miro serio y me detuve-
A: no te creía que estabai cerrado, de verdad no culiai hace un año? tanto tiempo loco?
L: no po, toy muy ocupao y he priorizado otras cosas
A: se sentía rico si, me vai a apretar el pico kajsjsjs
L: ya oh akdjsk – lo empujo despacio-
Llegamos a la recepción, pedimos una cabaña con jacuzzi, y nos dimos cuenta que costaba 70 lucas. El A andaba con poco presupuesto y yo tambien pero me acorde que andaba con tarjeta de credito pagué con esa. En ese momento pensé que queria pasarlo bien, y vivir algo nuevo. Dejamos un carnet y caminamos hacia la cabaña.
A: oye te paso en efe?
L: obvio -lo dije en tono de broma-
A: es que tengo 20 noma, te paso el resto después
L: ya dale pero me lo pagas.
A: si no te pago en carne noma po, si quedai loco ajjaj
L: a ver si me convences po – me calendaba que me hablara tan caliente y choro-
A: teni una colita bonita wn, pa darle sus buenos palmetazos y morderla, a ver, camina más adelante
Le hago caso
A: me teni como fierro loquito, donde esta la cabaña?
L: ten paciencia A, acá es, entremos
Mientras abro la puerta con la llave, el A me toma de la cintura y me puntea despacio, senti un fierro entre mis cachetes que era bloqueado por mi buzo.
Entramos a la cabaña…
CONTINUARÁ
4 Comentarios
Anónimo
mayo 11, 2026 a las 1:23 amPuta que le pones color para publicar la wea de relato qlo
Anónimo
mayo 12, 2026 a las 12:21 am🫣🫣🫣
Anónimo
mayo 11, 2026 a las 2:36 amY la 3 parte ? 🤤
Anónimo
mayo 12, 2026 a las 12:22 pmSuper aburrido